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"La tecnología es un siervo útil,
pero un amo peligroso".
Christian Lous Lange, historiador y pacifista
noruego (1869 -1893).
Hace más de una década que las primeras operaciones llevadas a cabo por robots en los quirófanos de la Sanidad española confirmaban que éste era el futuro en la Cirugía Mínimamente Invasiva. Una tendencia mundial debatida en los foros más importantes y que apunta, no sólo al desarrollo de nuevas máquinas, sino a la obligada inversión en los cuadros especializados en su manejo y desarrollo.
Los médicos, cada vez más a favor e interesados por la cirugía robótica demandan su aprendizaje. Y es que en cirugía el robot no es el esclavo que sustituye al amo. Todo lo contrario, cuando hablamos de cirugía robótica nos referimos a una 'máquina' que perfecciona y maximiza los movimientos y acciones de la mano humana. Software, diagnóstico y exploraciones también requieren de 'robots' cada vez más perfeccionados. Todo lo cual suma ventajas tan atractivas y prometedoras como la reducción del trauma quirúrgico, disminución de las complicaciones de las heridas (infección, dehiscencia, etc.), menor duración de la hospitalización y mejora de la estética de la cicatriz quirúrgica, entre otras.
Es ahora turno de las administraciones y entidades privadas. Éstas serán las responsables de destinar y emplear la necesaria inversión en el desarrollo de los robots que nos acerquen al futuro y, sobre todo, de hacerlo en lo referido a la formación y entrenamiento de quienes los manejen. La revolución del mañana está en marcha y es imparable.
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