Este verano, se impone el uso de bótox para poner fin a la hipersudoración
En tu centro para tus pacientes que buscan la solución a su exceso de sudoración, el bótox se impone como el arma más eficaz para poner fin a este problema que padece un gran número de personas
-
ESAM Medicina Estética, un nuevo impulso para el sector
-
Cellfina, el tratamiento definitivo contra la celulitis
Cellfina, de Merz Aesthetics, es el único procedimiento mÃnimamente invasivo aprobado por la UE para tratar los hoyuelos y la piel de naranja caracterÃsticos de la celulitis. Ahora aterriza desde EE UU al Centro de DermatologÃa Pedro Jaén
-
En Barcelona se celebra Cosmetics & Aesthetics Forum, una jornada que une cosmética profesional y medicina estética
Un encuentro estratégico que consolida el modelo de belleza integral y multidisciplinar en 2026
-
Monte-Carlo acoge el AMWC 2026, epicentro mundial de la medicina estética y antienvejecimiento
La 24ª edición del congreso internacional se celebrará del 26 al 28 de marzo en el Grimaldi Forum, bajo el Alto Patrocinio del PrÃncipe Alberto II de Mónaco
-
Tendencias 2026 en estética masculina: qué piden los hombres hoy
Cada vez más hombres recurren a tratamientos para proyectar seguridad, juventud y bienestar. En 2026, esta tendencia se afianza con mejoras sutiles, naturales, con mÃnima recuperación y capaces de reforzar la personalidad masculina
-
Las 5 técnicas no invasivas para recuperar el triángulo del rostro
El triángulo facial invertido determina el envejecimiento del rostro. Se percibe como pérdida de proyección en los volúmenes, pero es un descenso de las facciones, que deforma la cara a partir de los 40, cargando todo el peso en el tercio inferior
La hiperhidrosis o traspiración excesiva impredecible e incontrolable puede dificultar las relaciones sociales y laborales del paciente. Padecerla puede convertirse, sin lugar a dudas, en una verdadera tortura. Ya hemos hablado en alguna ocasión del uso del bótox para tratar esta alteración de las glándulas sudorÃparas. De hecho, es ya casi creencia popular y conocimiento generalizado el hecho de que el bótox consigue controlar la transpiración. Es más, lo hemos leÃdo incluso en el papel couche o los posts más virales, cuando celebrities como Sharon Stone lo usan, o incluso, han llegado a emplearlo en sus propios hijos. AsÃ, que muy lejos de tratarse de una banalidad, el bótox sigue siendo el rey, ahora también para tratar la hipersudoriación.
Asà transpiramos
Pero comencemos por el principio. La transpiración es una función de la piel por la que se libera lÃquido con alto contenido en sales minerales.
La transpiración o sudoración es una función termorreguladora de nuestro cuerpo que trata de mantener nuestra temperatura constante en 37 ºC. Sudamos cuando tenemos calor, en situación de tensión o con un mayor ejercicio fÃsico, porque nuestro sistema nervioso produce la descarga que eleva nuestra temperatura.
Llamamos hiperhidrosis a la sudoración patológica, es decir al exceso de sudoración, generalmente por las axilas y las palmas de las manos, tan difÃcil de controlar y tan molesta y antiestética. Afecta al 2% de la población de raza blanca y el porcentaje aumenta en pacientes de origen asiático, sobre todo en japoneses. Se presenta con más frecuencia entre los 25 y los 64 años y, en un 40% de los casos, suele haber algún familiar más que lo padece.
El bótox, la solución
"La toxina botulÃnica (TXB) Tipo A es la solución a la hipersudoración o hiperhidrosis", declara la doctora Ana MarÃa Tellez, al frente de ClÃnicas Dra. Téllez. "La TXB produce la inhibición de la liberación de acetilcolina (neurotransmisor), de forma que cuando un impulso nervioso alcance la unión neuromuscular no se produce la liberación de acetilcolina, y se induce una relajación muscular temporal y reversible".
En el caso concreto de la hipersudoración, la toxina botulÃnica genera un bloqueo de la función de las glándulas sudorÃparas, por lo que reduce la producción de sudor en las áreas donde se administra esta sustancia.
La infiltración de toxina botulÃnica se realiza a través de agujas muy finas. El tratamiento tiene una duración de entre 40 y 60 minutos y los resultados permanecen durante uno seis meses y hasta un año, dependiendo de los casos.
La forma de inyectarlo es directamente en la axilas, ya no de forma intramuscular, sino subcutánea. El paciente ya no sudará por las axilas o a través de las palmas de las manos, pero sà lo hará en otras zonas necesarias para la regulación de la temperatura corporal.
Recomendamos











