Multa de 60.000 euros por aumentarle las mamas a una paciente que querÃa reducÃrselas
La Audiencia de Guipúzcoa ha confirmado la condena a dos años de cárcel a un médico que aumentó las mamas a una mujer que querÃa reducÃrselas y le dejó los pechos en una situación lamentable tras cuatro operaciones
-
Antioxidantes mitocondriales: ¿moda o evolución real?
-
Otoplastia sin cirugÃa Earfold, para decir adiós definitivamente a las orejas de soplillo
Llega el implante sin cirugÃa y todas las ventajas de biocompatibilidad que corrige las orejas despegadas, para una otoplastia minimamente invasiva tanto en adultos como en niños
-
Inyección de cartÃlago, la técnica que revolucionará la cirugÃa plástica
Los expertos coinciden, la inyección de cartÃlago puede marcar un antes y un después en la cirugÃa plástica. Cicatrices, contornos, heridas... Incluso, reproducción de órganos es lo que promete esta técnica
-
PotenzaTM, radiofrecuencia de Cynosure, incorpora nuevo cabezal con microagujas desechable
Cynosure® amplÃa PotenzaTM equipo de RF, ahora con la incorporación del nuevo cabezal con microagujas Fusion Tip que potencia la penetración tópica en sus tratamientos de tensado de la piel, entre otras funciones
-
Dorsia Prime, el modelo de suscripción en Medicina Estética de Dorsia cumple 6 meses revolucionando el sector
Se cumplen seis meses desde que ClÃnicas Dorsia lanzara Dorsia Prime, su modelo de pago por suscripción, el único en el mundo que ofrece medicina y cirugÃa estética en un mismo plan
-
Eucerin relanza su gama AtopiControl para abordar la dermatitis atópica
Esta lÃnea de la firma trata especÃficamente los problemas relacionados con la dermatitis atópica, una enfermedad inflamatoria de la piel que causa un molesto picor
La sentencia de la Sección Primera de la Audiencia guipuzcoana rechaza asà los recursos presentados por este cirujano, colegiado en Vizcaya; por una esteticista que le ayudó con las curas y que fue declarada responsable civil subsidiaria, y por dos compañÃas aseguradoras. Según el relato de hechos recogidos en la resolución judicial, la perjudicada pretendÃa someterse a una reducción de mamas, si bien el encausado le manifestó que para solucionar su problema "bastaba con un aumento" de los pechos mediante unas prótesis.
De esta manera, el 25 de octubre de 2001 intervino por primera vez a la mujer en una clÃnica privada donostiarra bajo anestesia general, sin que exista "documentación alguna" sobre las "técnicas quirúrgicas empleadas" en esta actuación. El 2 de noviembre, la paciente acudió a un centro de estética, a través de cuya propietaria habÃa contactado con el cirujano, para que ésta le realizara una cura, en la que se apreció que "la mama izquierda tenÃa un aspecto general enrojecido y presentaba exudación" con "dolor" por lo que le fueron prescritos antibióticos. Tres dÃas después, como el pecho tenÃa "mal olor y mayor exudación", el acusado consideró que se habÃa producido una infección y decidió retirar la prótesis en la misma clÃnica privada, donde la mujer ingresó de urgencia con fiebre de 38,5 grados, y fue intervenida el 9 de noviembre.
Tras varias curas en el mencionado centro de estética, en diciembre la vÃctima acudió a su médico de cabecera, que constató una posible infección en la mama izquierda "por posible retención de apósito y drenaje". Con posterioridad, el encausado vio necesaria una tercera operación para reimplantar la prótesis en la mama izquierda, lo que llevó a cabo el 17 de enero de 2002 en la clÃnica habitual "sin haber realizado" previamente "ningún tipo de cultivo de las exudaciones para determinar cuál era la infección que la paciente habÃa sufrido" y "sin respetar un tiempo razonable para la recuperación de los tejidos, mÃnimo de seis meses entre las intervenciones".
La perjudicada tuvo que ser operada una cuarta vez el 24 de enero de 2002, en un centro médico bilbaÃno para retirarle nuevamente la prótesis "puesto que se produjo un sangrado". La sentencia precisa que el médico "no llevó a cabo ningún historial médico de la paciente", no obtuvo "su consentimiento informado" y no hizo "ningún estudio preoperatorio".
A consecuencia de estos hechos, la mujer tuvo que someterse a una quinta intervención con un especialista para reducir el perjuicio estético sufrido, a pesar de lo cual aún mantiene graves secuelas.
El documento judicial pone de manifiesto que el encausado "incurrió en un error de diagnóstico" porque la perjudicada pretendÃa someterse a una reducción mamaria y no a la implantación de unas prótesis para aumentarlas. El texto destaca la "situación catastrófica" en la que quedaron las mamas de la mujer y considera que el facultativo incurrió en "una clara imprudencia profesional".
Recuerda en este sentido que el condenado "no llevó a cabo la intervención adecuada a la situación de la paciente", "no atendió correctamente las complicaciones que se le iban planteando", delegó "la práctica de determinadas curas" en una esteticista, y "no dio tiempo entre la retirada de la prótesis y la colocación de la nueva a que los tejidos se recuperaran, ocasionando con ello mayores daños" a la perjudicada.
Por este motivo, confirma la primera sentencia del caso, se considera al médico autor de un delito de lesiones por imprudencia grave profesional, le impone dos años de cárcel y le inhabilita para ejercer su profesión durante cuatro años, además de obligarle a pagar las costas y a indemnizar a su vÃctima con 60.000 euros.
Recomendamos












