En su tribuna, publicada el 8 de febrero en el Journal du Dimanche, los firmantes recuerdan que la medicina estética no consiste en gestos inocuos. "Los actos médicos con finalidad estética conllevan riesgos conocidos, a veces graves", escriben. Inyecciones, tratamientos cutáneos o intervenciones específicas pertenecen al ámbito médico y exponen, en caso de mala praxis, a complicaciones en ocasiones importantes, insisten.
El vacío jurídico alimenta las derivas
Sin embargo, según ellos, estos riesgos no se están teniendo suficientemente en cuenta en la organización del sector. "Su regulación sigue siendo insuficiente, el acceso médico se degrada y las prácticas ilegales se desarrollan por todo nuestro territorio", lamentan los médicos, señalando "la ausencia de una verdadera acción por parte de los poderes públicos".
"La ausencia de una respuesta política clara ha creado un vacío que está siendo ocupado por prácticas paralelas, visibles, banalizadas y ampliamente promovidas en Internet", consideran los médicos.Sobre el terreno, las consecuencias ya son visibles. Los médicos explican que atienden "un número creciente de complicaciones ligadas a inyecciones realizadas fuera del ámbito médico". "Estas situaciones no son ni excepcionales ni imprevisibles", añaden, ya que serían "la consecuencia directa de un sistema que deja que se agrande la brecha entre la demanda de tratamientos y la oferta médica regulada".
"La ausencia de una respuesta política clara ha creado un vacío que está siendo ocupado por prácticas paralelas, visibles, banalizadas y ampliamente promovidas en Internet", consideran. Las redes sociales son especialmente señaladas. Según los médicos, difunden contenidos "que asimilan actos médicos a prestaciones estéticas corrientes, sin información sanitaria, sin recordatorio del marco legal y sin responsabilidad asumida".
Cuando falla la prevención
En este contexto, el sistema de salud interviene la mayoría de las veces a posteriori. "Cuando surgen complicaciones, el sistema sanitario actúa. Los médicos curan. Los hospitales atienden. La colectividad asume las consecuencias humanas y económicas", subrayan los profesionales, que denuncian un funcionamiento esencialmente curativo.
"Nada se hace para abordar las causas. Nos negamos a que esta situación se convierta en la norma", continúan los firmantes, que reclaman "un acceso real, claro y seguro a médicos formados", "una lucha efectiva contra las prácticas de los no médicos", así como "una regulación estricta de los contenidos promocionales" difundidos en línea.