Se hace con hilos PDO espiculados de doble aguja, y nos explica el proceso el doctor Ángel Martín, fundador y director médico de Clínica Menorca.

El cuello, esa zona que delata

El cuello es una zona muy sensible, envejece peor y mucho antes que otras partes del cuerpo. A ello hay que sumar las muchas horas que lo mantenemos en una postura inadecuada debido al uso de dispositivos digitales y que provoca la aparición más temprana de pliegues, descolgamiento y papada.

La genética también es una causa, ya que hay personas en las que se puede producir una diástasis o separación de los músculos platisma del cuello.

En estos casos la piel no encuentra dónde apoyarse, no tiene el soporte del platisma como ocurre en las zonas laterales, que están mucho más lisas, lo que provoca una laxitud o exceso de piel, se arruga, ya no puede mantenerse por sí sola y forma un ‘efecto acordeón’ en el centro del cuello.

Cuando esto sucede, lo fundamental es tensar desde el ángulo mandibular y la solución más adecuada si no queremos pasar por quirófano es poner unos hilos de doble aguja en forma de cruz para estirar la zona central.

La técnica

Se coloca un hilo o más, dependiendo del grado de flacidez, en el tejido subcutáneo, a lo largo de todo el ángulo mandibular y en forma de cruz para que resistan mejor la tracción de la suspensión y proporcionen una fijación fuerte e inmediata.

Una vez introducidos traccionan y estimulan la estructura del tejido reactivando la red de colágeno de la piel. No se detectan ni a la palpación ni a la vista. La técnica de la implantación se individualiza para cada paciente en función de la edad, la fisonomía y el grado de envejecimiento, y se puede combinar con otras técnicas (exceptuando la radiofrecuencia).

El tratamiento es rápido e indoloro, tiene una duración de 20 a 30 minutos y el paciente puede incorporarse a su vida habitual de forma inmediata.

El procedimiento requiere de habilidad, experiencia y conocimientos médicos específicos, por lo que debe ser realizado por un profesional formado en la técnica.

El tratamiento es rápido e indoloro, se inyecta anestesia local en los puntos de entrada y salida y tiene una duración de 20 a 30 minutos, y el paciente puede incorporarse a su vida habitual de forma inmediata.

Resultados

La piel del cuello se encoge, se recupera el óvalo facial y el resultado es un rostro con la apariencia de triángulo invertido, similar al que se tenía en la juventud.

El efecto lifting es inmediato, aunque los resultados definitivos no se verán hasta dos o tres semanas después, cuando haya desaparecido la posible inflamación y la piel se haya readaptado por completo.

El tratamiento dura entre 8 y 10 meses, a veces incluso hasta un año.

Postratamiento

» Durante 10 días queda un pequeño hundimiento en los puntos de entrada y salida, que se pueden disimular fácilmente con una simple tirita.
» Se nota una sensación de tirantez que dura unas dos semanas.
» Durante los primeros días se recomienda no hacer movimientos bruscos como abrir demasiado la boca o masticar alimentos muy duros.

¿Qué son los hilos de doble aguja?

Los hilos tensores PDO (polidioxanona) espiculados de doble aguja remodelan y restauran los volúmenes de una manera sencilla y mínimamente invasiva, realizando un efecto tensor mucho más eficaz que cualquier otro tipo de hilos.

Están indicados para levantar los tejidos faciales, corrigiendo la caída de la piel del tercio medio del rostro y del arco mandibular y la relajación del cuello. Además, gracias a la polidioxanona producen colágeno que perdurará en el tiempo.

Ventajas de los hilos de doble aguja respecto al resto de hilos

  • Permite introducir los hilos en varias direcciones formando diferentes trayectorias de manera que es posible orientar la acción de los hilos hacia la dirección deseada.
  • El tamaño y disposición de las espículas ofrecen una mayor superficie de contacto con los tejidos lo que aumenta la capacidad de tracción.
  • Consiguen un efecto lifting inmediato.

Tratamientos complementarios para un aspecto más juvenil

Las arrugas centrales que puedan quedar en el cuello, especialmente en los casos de platisma muy abierto, se pueden tratar con pequeños hilos monofilamentos generadores de colágeno que se colocan en forma de cuadrícula. Esto puede hacerse en la misma sesión o también pueden ponerse más adelante, en la revisión, 15 días después, que ya se ven los resultados y se puede calcular la necesidad exacta de hilos.

Proyección del mentón. En caso de personas con mentón retraído, se puede aumentar su volumen inyectando acido hialurónico, lo que además aumentará el efecto de estiramiento. El perfil mejora muchísimo, hace un ángulo más cerrado y la sensación de cuello de cisne se prolonga, papada más lisa y arco mandibular más dibujado.









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