La Sociedad Española de Medicina Estética (SEME) presenta un nuevo estudio socioeconómico y de penetración del sector de la medicina estética en España. En él, se explican las diferentes tendencias del mercado actual y la vinculación entre los tratamientos estéticos y la ‘belleza de la salud’, por parte de los usuarios.

En primer lugar, del estudio se desprende que el mercado de la medicina estética prefiere una belleza natural, discreta y reversible, motivada por el cuidado de la salud preventiva. En segundo lugar, el informe resalta la entrada de un público mucho más joven, cuya edad desciende a los 26 años, influenciada por las redes sociales. Por último, la SEME destaca un tímido crecimiento, pero constante, del cliente masculino como usuario de la Medicina Estética. En la actualidad, un 35,9% de la población española utiliza los servicios de medicina estética, lo que supone un incremento de 5,4 puntos porcentuales en los dos últimos años.

Tratamientos principales

En España, el mercado de la medicina estética ha crecido en los últimos años en torno a un 10-15% vinculado a un cambio en la demanda de los tratamientos faciales y corporales. Un 56,7% de los pacientes de medicina estética elige tratamientos faciales, lo que representa un incremento de cinco puntos en los últimos tres años. Mientras, un 20% de la población opta por tratamientos faciales y corporales de manera indistinta.

Los rellenos dérmicos y la toxina botulínica son los tratamientos más demandados por la población. La principal preocupación de los jóvenes es combatir la celulitis y reducir la grasa corporal, mientras que los mayores se decantan por tratamientos de hiperpigmentación, manchas y fotorejuvenecimiento. A estas necesidades, se suma la nueva tendencia estadounidense Baby Botox que consiste en infiltrar dosis más bajas de toxina botulínica para disminuir o prevenir ciertas patologías antes de que aparezcan.

La aparición de los 'selfies', la difusión que la medicina estética tiene en las redes sociales y la influencia de estas últimas sobre los jóvenes ha facilitado la irrupción de menores de 26 años en la medicina estética.

El principal motivo para hacerse un tratamiento de medicina estética es el de mejorar de aspecto y verse bien. Los más jóvenes lo hacen para ganar autoestima y mostrar la mejor versión de sí mismos, mientras que los segmentos más mayores pretenden reducir los signos del envejecimiento. Los tratamientos estéticos se han convertido en garantía de salud para un porcentaje amplio de la población.

Principales rasgos del consumidor

El perfil del consumidor actual de medicina estética ha variado mucho en los últimos años, aumentando el número de pacientes femeninos y masculinos. Según los datos extraídos de este estudio cinco de cada diez mujeres y dos de cada diez hombres son usuarios actuales de tratamientos estéticos. Además, un 61,8% de los pacientes acude al centro por recomendaciones de amigos y familiares, mientras que los jóvenes utilizan internet sobre todo para informarse.

Asimismo, se observa una tendencia creciente a iniciarse en el mundo de la medicina estética a edades, cada vez más tempranas. Si hablamos de tratamientos faciales, corporales y capilares el perfil del consumidor se sitúa en torno a los 28- 32 años y en 35-39 años para tratamientos de prevención antiaging. La aparición de los selfies, la difusión que la medicina estética tiene en las redes sociales y la influencia de estas últimas sobre los jóvenes ha facilitado la irrupción de menores de 26 años en la medicina estética, mediante rellenos de ácido hialurónico en los labios y otros tratamientos preventivos con toxina botulínica.









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