Los riesgos de 'plasmapen'
"Es una técnica no exenta de efectos adversos y los resultados prometidos muchas veces no cumplen las expectativas", explica la Dra. Paloma García, dermatóloga del Instituto Médico Láser (IML)
-
Avanzar con el paciente oncológico
-
Un total de 18 millones de intervenciones de cirugía estética en Estados Unidos
Con un despunte claro de las intervenciones de cirugía estética corporales, los métodos faciales mínimamente invasivos sin embargo también aumentan en una tendencia clara de aumento del consumo a nivel mundial
-
Ultherapy Prime® redefine la firmeza corporal: nueva indicación para brazos y abdomen
La tecnología de ultrasonidos microfocalizados avanza hacia tratamientos corporales más precisos, personalizados y no invasivos.
-
Cellfina, el tratamiento definitivo contra la celulitis
Cellfina, de Merz Aesthetics, es el único procedimiento mínimamente invasivo aprobado por la UE para tratar los hoyuelos y la piel de naranja característicos de la celulitis. Ahora aterriza desde EE UU al Centro de Dermatología Pedro Jaén
-
Retoque de labios: qué hacer para que quede bien (y cuando no queda bien)
El relleno de labios es muy demandado, sobre todo entre menores de 26 años. El Dr. Angelo Lentino, médico estético de Croma, explica cómo lograr un resultado natural y qué hacer si no se consigue
-
Antioxidantes mitocondriales: el futuro de la longevidad de la piel
Un nuevo enfoque cosmético protege las células desde el interior y combate los signos visibles del envejecimiento
En los últimos tiempos, el fenómeno de los "plasmapen" o plumas de fibroblastos ha ganado popularidad en redes sociales, presentándose como una solución para una variedad de afecciones cutáneas, desde arrugas hasta cicatrices de acné, flacidez cutánea, tumores cutáneos benignos como queratosis seborreicas, hiperplasias sebáceas o acrocordones. Sin embargo, expertos del Instituto Médico Láser (IML) advierten sobre los riesgos asociados con su uso sin supervisión médica especializada.
Estos dispositivos, similares a bolígrafos con una punta metálica, utilizan un arco de plasma para dañar la piel superficialmente, con la intención de estimular la síntesis de colágeno. El plasma es una especie de “gas ionizado” que se forma al sobrecalentar un gas y que produce una quemadura cuando llega a la superficie de nuestra piel. Su objetivo es aumentar la síntesis de colágeno que vamos perdiendo con la edad, estimulando a los fibroblastos, que son las células que tenemos en la piel que se encargan, entre otras, de esta función. Pero, aunque el principio parece sencillo es una técnica no exenta de efectos adversos y los resultados prometidos muchas veces no cumplen las expectativas.
La Dra. Paloma García, dermatóloga de IML, explica que esta técnica, si bien se propone como una solución para diversas afecciones cutáneas, carece de evidencia científica sólida y conlleva riesgos potenciales. "Al dañar la epidermis sin llegar de manera efectiva a las capas más profundas de la piel, aumentamos el riesgo de efectos adversos como hiperpigmentación, infecciones e incluso cicatrices", advierte.
Además, destaca que no todos los tratamientos cutáneos son adecuados para todas las personas y tipos de piel. Por ello, destaca la importancia de buscar asesoramiento médico profesional antes de someterse a cualquier procedimiento. “Al final, la piel de cada persona es diferente, y existe multitud de tratamientos que se adaptan a las diferentes necesidades, siempre desde el punto de vista más respetuoso para la piel”, añade la Dra. García que puntualiza que "cada paciente es único y requiere un enfoque personalizado y seguro".
En este sentido, la dermatóloga de IML explica que aparte del ‘plasmapen’ existen otros tratamientos de rejuvenecimiento de la piel que buscan aumentar la síntesis de colágeno para mejorar las arrugas finas, la textura y las irregularidades de la piel, respaldadas por una evidencia científica sólida. Es el caso de los láseres de CO2 fraccionados o la radiofrecuencia fraccionada con microagujas, que ofrecen resultados más efectivos y con un riesgo menor de efectos adversos ya que permiten modular los tratamientos y adaptarlos a cada caso concreto.
Recomendamos













