Los riesgos de 'plasmapen'
"Es una técnica no exenta de efectos adversos y los resultados prometidos muchas veces no cumplen las expectativas", explica la Dra. Paloma García, dermatóloga del Instituto Médico Láser (IML)
-
Cuando una profesión se acostumbra a sentirse amenazada
-
Los bioestimuladores se consolidan en medicina estética
El colágeno se convierte en protagonista de una nueva generación de tratamientos que priorizan la regeneración natural y el respecto a la expresión facial
-
Meghan Markle ya es mamá, y los especialistas nos cuentan cómo recuperará su figura en tiempo récord
Todas las claves para un postparto saludable y en forma, ahora que Meghan Markle ya ha sido mamá y todos los ojos van a estar puestos en su figura. Con la opinión y consejo de los mejores especialistas
-
Hestia: el láser que revoluciona los tratamientos estéticos
El láser de CO2 fraccionado que ofrece potencia, precisión y versatilidad en un solo equipo
-
El trastorno de ansiedad, la enfermedad más buscada en Google, el acné y la alopecia, entran con fuerza en la lista
Según Doctoralia, las enfermedades más buscadas por los españoles atienden a la salud mental. El acné aparece por vez primera en quinto lugar, y la alopecia irrumpe en la lista ocupando la séptima posición
-
Piel radiante y sin manchas todo el verano con Ultra-Summer de Cynosure Lutronic
Ultra-Summer de Cynosure Lutronic se posiciona como el tratamiento de referencia para el verano. Corrige y previene el fotoenvejecimiento con eficacia y seguridad en todos los fototipos
En los últimos tiempos, el fenómeno de los "plasmapen" o plumas de fibroblastos ha ganado popularidad en redes sociales, presentándose como una solución para una variedad de afecciones cutáneas, desde arrugas hasta cicatrices de acné, flacidez cutánea, tumores cutáneos benignos como queratosis seborreicas, hiperplasias sebáceas o acrocordones. Sin embargo, expertos del Instituto Médico Láser (IML) advierten sobre los riesgos asociados con su uso sin supervisión médica especializada.
Estos dispositivos, similares a bolígrafos con una punta metálica, utilizan un arco de plasma para dañar la piel superficialmente, con la intención de estimular la síntesis de colágeno. El plasma es una especie de “gas ionizado” que se forma al sobrecalentar un gas y que produce una quemadura cuando llega a la superficie de nuestra piel. Su objetivo es aumentar la síntesis de colágeno que vamos perdiendo con la edad, estimulando a los fibroblastos, que son las células que tenemos en la piel que se encargan, entre otras, de esta función. Pero, aunque el principio parece sencillo es una técnica no exenta de efectos adversos y los resultados prometidos muchas veces no cumplen las expectativas.
La Dra. Paloma García, dermatóloga de IML, explica que esta técnica, si bien se propone como una solución para diversas afecciones cutáneas, carece de evidencia científica sólida y conlleva riesgos potenciales. "Al dañar la epidermis sin llegar de manera efectiva a las capas más profundas de la piel, aumentamos el riesgo de efectos adversos como hiperpigmentación, infecciones e incluso cicatrices", advierte.
Además, destaca que no todos los tratamientos cutáneos son adecuados para todas las personas y tipos de piel. Por ello, destaca la importancia de buscar asesoramiento médico profesional antes de someterse a cualquier procedimiento. “Al final, la piel de cada persona es diferente, y existe multitud de tratamientos que se adaptan a las diferentes necesidades, siempre desde el punto de vista más respetuoso para la piel”, añade la Dra. García que puntualiza que "cada paciente es único y requiere un enfoque personalizado y seguro".
En este sentido, la dermatóloga de IML explica que aparte del ‘plasmapen’ existen otros tratamientos de rejuvenecimiento de la piel que buscan aumentar la síntesis de colágeno para mejorar las arrugas finas, la textura y las irregularidades de la piel, respaldadas por una evidencia científica sólida. Es el caso de los láseres de CO2 fraccionados o la radiofrecuencia fraccionada con microagujas, que ofrecen resultados más efectivos y con un riesgo menor de efectos adversos ya que permiten modular los tratamientos y adaptarlos a cada caso concreto.
Recomendamos












