Un desarrollo asistido por inteligencia artificial revoluciona los quirófanos de cirugía plástica y estética. Creado para definir la probabilidad de complicaciones, permite objetivar en tiempo real esa evaluación previa y reducir el error humano en la recolección y el análisis de los datos de los pacientes, discriminando con más precisión cuándo la cirugía es suficientemente segura y cuándo debería posponerse hasta corregir ciertos factores de riesgo.

El algoritmo ha sido presentado recientemente en 'Plastic and Reconstructive Surgery- Global Open' (PRS-Global Open)", la publicación oficial de acceso abierto y revisión por pares de la American Society of Plastic Surgeons (ASPS). Y Williams Erik Bukret, su artífice, quien es miembro titular de la Sociedad Argentina de Cirugía Plástica, Estética y Reparadora (SACPER) y de otras seis sociedades científicas nacionales e internacionales, también contempla presentarlo en octubre durante el congreso anual de la ASPS, en Atlanta, Estados Unidos.

Hace tres años, Williams Erik Bukret, un especialista en Cirugía Plástica, Estética y Reparadora (MN: 99738) nacido en Santiago del Estero (Argentina), graduado en la Universidad Nacional de Córdoba, perfeccionado en Estados Unidos y con consultorio en Puerto Madero, recibió a través de Facebook la consulta de una mujer de 40 años que quería hacerse una intervención estética. No llegó a completar la evaluación y perdió el rastro de la paciente, quien terminó siendo operada por un colega. A través de las redes se enteró luego de que había fallecido por una complicación de la cirugía.

A partir de este luctuoso acontecimiento, Brukret, se puso en marcha.

“Estoy enamorado de lo que hice, porque resulta de enorme utilidad. Es muy fácil ver el potencial que tiene”, dice Williams Erik Bukret, quien también cree que la herramienta (que ya está disponible para descargar desde Play Store para Android) podría ser aplicable a otro tipo de cirugías.

Según las últimas estadísticas de la International Society of Aesthetic and Plastic Surgeons (ISAPS), las cinco intervenciones quirúrgicas estéticas más frecuentes en el mundo siguen siendo el aumento de pecho, la liposucción, la cirugía de párpados, la abdominoplastia (reducción del abdomen) y la rinoplastia, con un fuerte crecimiento del aumento y elevación de las nalgas.

Todos esos procedimientos son seguros cuando se realizan con cirujanos plásticos acreditados. Según estudios internacionales, las tasas de complicaciones menores (como hematomas e infecciones) son inferiores al 1%. La mortalidad es mucho más baja: 1 en 13.000 para abdominoplastias; 1 en 20.000 para el aumento de nalgas; y 1 en 38.000 para liposucciones, según recoge un reciente editorial en PRS-Global Open.

La herramienta de inteligencia artificial ha sido creada para definir la probabilidad de complicaciones, permite objetivar en tiempo real esa evaluación previa y reducir el error humano en la recolección y el análisis de los datos de los pacientes.

Sin embargo, cada vez que se presenta una complicación posoperatoria seria en un o una paciente que “simplemente” había querido mejorar su aspecto, suenan todas las alarmas. ¿Por qué ocurrió? ¿Acaso pudo haberse identificado ese riesgo?

Bukret afirma que las herramientas actuales para estratificar ese riesgo y optimizar el pronóstico son "demasiado burdas", poco específicas.

La herramienta de inteligencia artificial, software creado por este cirujano argentino, atiende a un algoritmo práctico que, a partir de datos como la edad, el índice de masa corporal, antecedentes de enfermedades, tabaquismo y una escala que mide la tendencia a formar trombos, resalta los factores de riesgo alterados y determina con una precisión del 98% si pacientes de 16 a 67 años tienen un riesgo bajo, moderado o alto de complicaciones.

Este revolucionario software también puede alertar sobre la sospecha de un trastorno dismórfico corporal o dismorfofobia: una percepción distorsionada del propio cuerpo que hará que los pacientes nunca se queden satisfechos con los resultados de cualquier procedimiento estético.









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