Facial Overfilled Syndrome (FOS), un problema cada vez más creciente
Hace que el volumen de la cara se vea desproporcionado y nada natural y suele dejar un impacto psicológico negativo en el paciente
-
Cuando una profesión se acostumbra a sentirse amenazada
-
Hestia: el láser que revoluciona los tratamientos estéticos
El láser de CO2 fraccionado que ofrece potencia, precisión y versatilidad en un solo equipo
-
Los bioestimuladores se consolidan en medicina estética
El colágeno se convierte en protagonista de una nueva generación de tratamientos que priorizan la regeneración natural y el respecto a la expresión facial
-
La medicina estética avanza hacia un abordaje más integral, personalizado y centrado en la calidad de la piel
GAIN Madrid 2026 reúne a más de 300 expertos nacionales e internacionales para analizar las tendencias que están transformando la práctica clínica
-
Retoque de labios: qué hacer para que quede bien (y cuando no queda bien)
El relleno de labios es muy demandado, sobre todo entre menores de 26 años. El Dr. Angelo Lentino, médico estético de Croma, explica cómo lograr un resultado natural y qué hacer si no se consigue
-
Ozempic body y el fenómeno de los cuerpos flácidos
El adelgazamiento rápido, sin entrenamiento de fuerza ni una correcta alimentación, hace perder músculo. Las consecuencias no solo afectan al rostro porque brazos, abdomen, muslos y glúteos también caen con aspecto envejecido
La adicción, la sobredosis y el mal uso de los materiales relleno hace de este síndrome un problema cada vez más común. El Centro Médico Lajo Plaza explica que el Facial Overfilled Syndrome (FOS) es una distorsión que afecta principalmente a la parte media del rostro (la zona en la que más tratamientos de relleno en tejido blando se realizan).
¿En qué consiste?
Hace que el volumen de la cara se vea desproporcionado y nada natural y suele dejar un impacto psicológico negativo en el paciente.
¿Cuál es la causa?
Las inyecciones de relleno de ácido hialurónico se han convertido en el tratamiento más popular para el rejuvenecimiento facial. Pero junto a este aumento en la demanda se ha observado también un aumento en la incidencia de las complicaciones derivadas de esta técnica.
¿Cómo evitarlo?
Los cinco tejidos clave del rostro (piel, grasa, complejo de anclaje, músculos y huesos) contribuyen por igual en el proceso del envejecimiento. Por eso es fundamental abordarlo en estas cinco capas, combinando diferentes técnicas. Los enfoques de tratamiento combinado son una auténtica necesidad.
Sin embargo, en el caso de los rellenos dérmicos, hay técnicas de aplicación que evitan riesgos.
El relleno dinámico - inyectar pequeñas cantidades de relleno y pedir al paciente que sonría repetidamente durante el procedimiento - es una de las vías más efectivas para evitar complicaciones.
Causas del Facial Overfilled Syndrome
- Una mala evaluación inicial del rostro, su estructura ósea y sus volúmenes naturales.
- La mala elección del material de relleno, su densidad o reticulación.
- Una colocación incorrecta del producto en las almohadillas de grasa superficiales y en las zonas infraorbitales medias o la inserción de volumen profundo en áreas con una mala posición de los tejidos blandos.
- Buscar un efecto lifting. Este no es el cometido de esta técnica.
- La inyección de una cantidad de producto excesiva.
- Una colocación demasiado superficial del relleno que puede provocar el desarrollo de nódulos no inflamatorios.
- La infiltración repetida de rellenos en el mismo compartimiento de tejido durante múltiples sesiones de tratamiento. Hay que tener en cuenta el efecto acumulativo de los rellenos previamente inyectados o la migración de estos, la formación de biopelículas y granulomas.
- La incompatibilidad entre distintos tipos de productos que se hayan podido inyectar.
- El problema se agrava con la edad.
Posibles soluciones
Algunos casos pueden ser revertidos pero solo están capacitados para hacerlo los médicos estéticos más experimentados.
Los nódulos que se producen debido a los rellenos de AH pueden tratarse con hialuronidasa. Esta enzima es capaz de descomponer los rellenos de ácido hialurónico. Esta debe inyectarse en la zona donde esté el ácido hialurónico a degradar y la aguja debe penetrar en la cápsula que rodea la masa de relleno.
Los 'bultos' que persisten durante períodos de tiempo largos y se resisten a disolverse pueden convertirse en granulomas fibróticos que sólo pueden resolverse mediante cirugía.
Recomendamos











