Menopausia, cambios en la vagina y la vulva
En la transición a la menopausia, los cambios hormonales, en particular la disminución de estrógenos, afectan significativamente los tejidos de la vulva y el revestimiento de la vagina. Este fenómeno tiene repercusiones en la salud íntima y sexual
-
Antioxidantes mitocondriales: ¿moda o evolución real?
-
Retoque de labios: qué hacer para que quede bien (y cuando no queda bien)
El relleno de labios es muy demandado, sobre todo entre menores de 26 años. El Dr. Angelo Lentino, médico estético de Croma, explica cómo lograr un resultado natural y qué hacer si no se consigue
-
Hestia: el láser que revoluciona los tratamientos estéticos
El láser de CO2 fraccionado que ofrece potencia, precisión y versatilidad en un solo equipo
-
Neuromoduladores e inductores de colágeno: tu gran aliado frente a cualquier evento
Los neuromoduladores y los inductores de colágeno se consolidan como los grandes aliados para las novias e invitadas que quieran lucir radiantes en sus eventos más especiales
-
Rejuvenecer sin cirugía, la nueva era de los tratamientos de medicina estética con IBSA Derma
Existen alternativas que restauran la firmeza y elasticidad de la piel de manera efectiva, sin necesidad de intervenciones quirúrgicas
-
Lo que ocurre en tu piel a los 30 y nadie te había contado
La medicina regenerativa abre nuevas vías para prevenir el desgaste estructural que comienza en esta etapa, reforzando los mecanismos biológicos que sostienen la firmeza y la calidad de la piel desde edades tempranas
La "atrofia vulvovaginal" puede tener diversas repercusiones en la salud íntima y sexual de las mujeres durante esta etapa de la vida.
La Dra. Sánchez Dehesa, Clínica de Ginecólogos Toledo, destaca que la atrofia vulvovaginal provoca que los tejidos de la vulva y la vagina se vuelvan más delgados, secos y menos elásticos, lo que puede resultar en una disminución de la lubricación y un aumento del pH vaginal. Antes de la menopausia, la vagina, rica en estrógenos, presenta un revestimiento más grueso y pliegues que facilitan la flexibilidad durante las relaciones sexuales y el parto. Posteriormente, con niveles bajos de estrógenos, el revestimiento se vuelve más delgado y menos flexible.
La falta de actividad sexual vaginal regular después de la menopausia puede ocasionar que la vagina se acorte y estreche, provocando dolor durante las relaciones sexuales, incluso con el uso de lubricantes. La Dra. Sánchez-Dehesa señala que “los tejidos vulvovaginales secos y frágiles son propensos a lesiones, desgarros y hemorragias durante el coito” lo que puede llevar a evitar la actividad sexual y empeorar la condición.
Es crucial destacar que mantener una actividad sexual vaginal regular durante la menopausia contribuye a conservar la salud de los tejidos vaginales, manteniéndolos gruesos y húmedos, así como preservando la longitud y anchura de la vagina. Esto, a su vez, favorece que la actividad sexual continúe siendo placentera para las mujeres.
La "vaginitis atrófica", caracterizada por la inflamación de la vagina después de la menopausia, puede presentarse en mujeres que no utilizan terapia hormonal. Este síndrome puede incluir enrojecimiento vaginal y flujo, y suele mejorar con el uso de dosis bajas de terapia estrogénica vaginal.
Es importante señalar que los síntomas vulvovaginales relacionados con la menopausia pueden manifestarse al inicio de la transición o después de varios años de reducción de los niveles de estrógenos. No obstante, no todas las mujeres experimentan estos síntomas molestos. Aquellas que sí los experimentan no deben asumir automáticamente que la reducción de los niveles de estrógenos es la única causa, ya que existen otras posibles razones.
En conclusión, entender y abordar los cambios en la vagina y la vulva durante la menopausia es esencial para el bienestar sexual y la salud íntima de las mujeres. La información y la atención médica adecuada son fundamentales para que las mujeres atraviesen esta etapa de la vida de manera saludable y satisfactoria.
Recomendamos













