La "atrofia vulvovaginal" puede tener diversas repercusiones en la salud íntima y sexual de las mujeres durante esta etapa de la vida.

Dra. Sánchez-Dehesa.

La Dra. Sánchez Dehesa, Clínica de Ginecólogos Toledo, destaca que la atrofia vulvovaginal provoca que los tejidos de la vulva y la vagina se vuelvan más delgados, secos y menos elásticos, lo que puede resultar en una disminución de la lubricación y un aumento del pH vaginal. Antes de la menopausia, la vagina, rica en estrógenos, presenta un revestimiento más grueso y pliegues que facilitan la flexibilidad durante las relaciones sexuales y el parto. Posteriormente, con niveles bajos de estrógenos, el revestimiento se vuelve más delgado y menos flexible.

La falta de actividad sexual vaginal regular después de la menopausia puede ocasionar que la vagina se acorte y estreche, provocando dolor durante las relaciones sexuales, incluso con el uso de lubricantes. La Dra. Sánchez-Dehesa señala que “los tejidos vulvovaginales secos y frágiles son propensos a lesiones, desgarros y hemorragias durante el coito” lo que puede llevar a evitar la actividad sexual y empeorar la condición.

Es crucial destacar que mantener una actividad sexual vaginal regular durante la menopausia contribuye a conservar la salud de los tejidos vaginales, manteniéndolos gruesos y húmedos, así como preservando la longitud y anchura de la vagina. Esto, a su vez, favorece que la actividad sexual continúe siendo placentera para las mujeres.

La "vaginitis atrófica", caracterizada por la inflamación de la vagina después de la menopausia, puede presentarse en mujeres que no utilizan terapia hormonal. Este síndrome puede incluir enrojecimiento vaginal y flujo, y suele mejorar con el uso de dosis bajas de terapia estrogénica vaginal.

La falta de actividad sexual vaginal regular después de la menopausia puede ocasionar que la vagina se acorte y estreche, provocando dolor durante las relaciones sexuales, incluso con el uso de lubricantes.

Es importante señalar que los síntomas vulvovaginales relacionados con la menopausia pueden manifestarse al inicio de la transición o después de varios años de reducción de los niveles de estrógenos. No obstante, no todas las mujeres experimentan estos síntomas molestos. Aquellas que sí los experimentan no deben asumir automáticamente que la reducción de los niveles de estrógenos es la única causa, ya que existen otras posibles razones.

En conclusión, entender y abordar los cambios en la vagina y la vulva durante la menopausia es esencial para el bienestar sexual y la salud íntima de las mujeres. La información y la atención médica adecuada son fundamentales para que las mujeres atraviesen esta etapa de la vida de manera saludable y satisfactoria.









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