La Dra. Beatriz Beltrán introduce en España Exomind, una terapia de estimulación cerebral no invasiva diseñada para actuar sobre zonas específicas del cerebro y contribuir a reducir la ansiedad, mejorar el descanso, la concentración, la energía diaria y la motivación y, sobre todo, favorecer una mayor conexión con uno mismo. Porque sentirse mejor también puede influir en la manera en que nos vemos.

"La nueva medicina estética no solo actúa en el exterior porque hoy sabemos que la auténtica transformación comienza también en el interior. Muchos pacientes acuden a mi clínica con un alto nivel de estrés que se traduce en hábitos poco saludables, dificultades para dormir, ansiedad, irritabilidad o tristeza. Por mucho que intenten cuidar su piel o mejorar su aspecto físico, el estado emocional puede afectar al bienestar general y a la percepción de los resultados. La terapia de estimulación cerebral, utilizada también en ámbitos como el alto rendimiento deportivo, abre una nueva vía para trabajar el bienestar emocional y determinados hábitos", explica la Dra. Beatriz Beltrán, especialista en medicina interna, medicina estética y nutrición y fundadora de la Clínica Dra. Beatriz Beltrán, situada en Paseo de Gracia, Barcelona.

Dra. Beatriz Beltrán.

¿Estamos ante una nueva revolución?

“Sí. La estimulación cerebral puede contribuir a mejorar determinadas funciones relacionadas con el rendimiento mental y, además, complementar un enfoque integral del bienestar. Algunos pacientes describen cambios como una mayor sensación de claridad, enfoque, menor ansiedad, mejor descanso o más energía. La estimulación magnética transcraneal es una tecnología que cuenta con diferentes aplicaciones médicas y continúa ampliando su campo de investigación. En el ámbito del bienestar y la medicina estética puede utilizarse como herramienta complementaria para favorecer mejores hábitos, el descanso y el equilibrio general”.

La medicina estética mira hacia un enfoque más integral

El creciente interés por la salud mental, la gestión del estrés y la calidad del sueño está transformando también la forma de entender la medicina estética. El objetivo ya no se limita únicamente a corregir un rasgo o tratar una determinada zona del cuerpo, sino que busca integrar diferentes factores que influyen en el bienestar y en la calidad de vida del paciente.

Esta visión 360º conecta la medicina estética con disciplinas como la nutrición, la prevención, el descanso y la gestión emocional. Para los especialistas, escuchar las necesidades del paciente y realizar una valoración global se convierte en un paso fundamental antes de diseñar cualquier estrategia terapéutica o estética.

¿Cómo actúa en el cerebro?

“La terapia de estimulación magnética transcraneal actúa sobre circuitos neuronales específicos mediante impulsos magnéticos. Se trata de una tecnología no invasiva que busca modular la actividad de determinadas áreas cerebrales. El objetivo es favorecer la comunicación neuronal y trabajar sobre funciones relacionadas, entre otros aspectos, con el estado de ánimo, la concentración o determinados patrones de comportamiento”.

¿Cómo se integra en el mundo de la estética?

“Durante años hemos trabajado para mejorar la apariencia externa de las personas, pero si la mente está en desequilibrio, la percepción del resultado puede no ser completa. Una piel radiante o un cuerpo cuidado no se viven de la misma manera cuando existe agotamiento, estrés o falta de descanso. Exomind, creado por BTL, se integra en nuestra propuesta como una herramienta complementaria para trabajar desde dentro. Algunos pacientes refieren una mejor calidad del sueño, una mayor capacidad para gestionar el estrés y más facilidad para mantener hábitos saludables. Todo ello puede contribuir a una experiencia estética más satisfactoria y coherente con el bienestar general”, dice la especialista.

Cuando el bienestar influye en los hábitos

Uno de los aspectos que despierta mayor interés es la relación entre el estado emocional y la capacidad para mantener hábitos saludables. Dormir poco, vivir bajo estrés o sufrir ansiedad puede dificultar la adherencia a una alimentación equilibrada, al ejercicio físico o a las rutinas de autocuidado. Por ello, abordar estos factores puede resultar relevante dentro de un planteamiento global de salud y bienestar.

¿Qué cambios podemos notar?

“Muchos pacientes refieren cambios relacionados con una mejor gestión de sus hábitos y una mayor sensación de bienestar tras varias sesiones. Algunas personas aseguran dormir mejor, sentirse más centradas o encontrar una mayor motivación para mantener rutinas que anteriormente les resultaban difíciles. Sin embargo, la respuesta es individual y depende de las características y necesidades de cada paciente.

Lo más impactante es cuando comentan: ‘Vuelvo a sentirme yo’, ‘Duermo como hacía años que no dormía’ o ‘Ahora sí puedo sostener hábitos que antes no lograba mantener’. Ese cambio en la percepción del bienestar es uno de los aspectos que más valoran”.

¿Qué se siente durante la sesión?

“Es un tratamiento no invasivo. El paciente se recuesta, se coloca el dispositivo sobre la cabeza y, durante aproximadamente 25 minutos, recibe la estimulación. La sensación puede variar de una persona a otra, aunque muchos pacientes la describen como una experiencia cómoda y tolerable. Tras la sesión pueden retomar su rutina habitual”.

¿Quién puede beneficiarse de este tratamiento?

“Puede resultar interesante para personas que buscan mejorar su bienestar general, descansar mejor, gestionar el estrés o trabajar determinados hábitos. No obstante, como ocurre con cualquier tecnología aplicada al ámbito de la salud y el bienestar, es fundamental realizar una valoración individual y determinar previamente la idoneidad del tratamiento en cada caso.

En medicina estética lo entendemos como una herramienta complementaria dentro de un abordaje integral, nunca como sustituto de la atención médica o psicológica cuando esta es necesaria”.









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