El Dr. Cunill, licenciando en veterinaria por la Universidad de Lérida, ha elaborado unos estudios (validados por la Universidad de Barcelona y la Autónoma de Barcelona), centrados en las proteínas del huevo de la gallina para recuperar la comunicación celular que se deteriora con el tiempo.

Tal y como comentaba el propio investigador a Beuty Market, sus estudios se iniciaron por su propia experiencia, ya que padecía fibromialgia y buscaba un remedio a su enfermedad. Su esfuerzo y dedicación constantes durante doce años le han llevado a crear este cóctel molecular que tiene grandes propiedades regeneradoras y antiinflamatorias. Según Cunill, el producto "consigue compensar el grado inflamatorio que se produce, sobre todo, en enfermedades degenerativas, lo revierte y favorece los procesos regenerativos. Es el propio organismo el que se va curando. Ya se está utilizando a nivel clínico y se han observado grandes resultados en pacientes afectados por alzheimer, esclerosis múltiple o úlceras producidas por la diabetes".

Hoy es sabido que los seres vivos nos regimos por dos códigos moleculares:

  • El código genético, cuyo dogma es el ADN.
  • Las capas epigenéticas, que tienen el control y dan las órdenes a las células para realicen todas las labores que necesita el organismo.

Si esas órdenes no llegan a las células correctamente, el organismo envejece, enferma y acaba muriendo.

Cuando el organismo es joven y sano, el cerebro y el cuerpo funcionan perfectamente: la memoria, la asimilación de conceptos, los reflejos... Pero con el paso de los años, todo se va deteriorando (los tejidos, los órganos, etc.) y en consecuencia se producen enfermedades, cansancio, dolor, y en definitiva, descompensaciones entre la edad biológica y la edad cronológica.

La primicia de este descubrimiento es conocer cómo podemos recuperar o mejorar la comunicación celular deteriorada, para mejorar la longevidad, el bienestar y la calidad de vida.

Al igual que se utilizan células madre embrionarias para recuperar el código genético, se hace necesario buscar también la estructura molecular originaria, la que da las órdenes a las células madre embrionarias, de manera que mediante un aporte externo, se pueda ayudar a recuperarla del deterioro producido por factores como la edad, el estrés o la contaminación.

El resultado de la investigación es la obtención de un principio activo 100% natural compuesto por más de 800 moléculas diferenciales que son las que dan las órdenes correctas a las células.

El Dr. Cunill escogió los huevos de gallina fecundados como objeto de su investigación. La obtención del cóctel molecular, formulado a través de multitud de factores de crecimiento, que mejora y recupera las deficiencias de la información molecular extracelular, parte de un huevo fecundado al que se somete a un proceso físico para conseguir maximizar la presencia de moléculas bioactivas en armonía que lo caracterizan, y al mismo tiempo permitir una óptima conservación hasta su uso. La yema contiene todos los nutrientes necesarios y la información (señales/órdenes) en forma de moléculas, para que se desarrolle por entero un ser vivo. La obtención de un principio activo patentado que garantizara su integridad y conservación, listo para ser usado en aplicativos vía oral o tópica, fue el último paso.

El resultado de la investigación es la obtención de un principio activo 100% natural compuesto por más de 800 moléculas diferenciales que son las que dan las órdenes correctas a las células. El palabras del Dr. Cunill: "El producto tiene un efecto antiaging muy potente, es un rejuvenecedor revolucionario, tiene efectos en la vitalidad, la piel, el pelo... Se nota en todo. Centros de investigación de todo el mundo se han mostrado muy interesados en llegar a convenios de desarrollo porque es, sin ningún lugar a dudas, un descubrimiento como pocos se han conocido”.









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