Los hilos son uno de los tratamientos más eficaces y revolucionarios de la medicina estética para rejuvenecer el rostro sin cirugía con unos resultados espectaculares y muy naturales.

Desde redensificar la piel hasta redefinir el óvalo facial existe un amplio abanico de hilos, tú ya lo sabes.

Ideales para quitarse años ('estirar la piel') de forma no invasiva, evitando el paso por el quirófano, sin embargo, ¡atención!, no se recomiendan en pieles muy envejecidas.

Aquí solo vamos a hablar de sus indicaciones en el rostro, pero los hilos también se pueden colocar en otras partes del cuerpo como brazos, abdomen, muslos y glúteos, asegurando la tonificación y firmeza.

Para saber más de estos 'hilos estrella', nada mejor que ponerse al habla con los especialistas. Es en este caso el Dr. Ángel Martín Hernández, Clínica Menorca, quien nos hace una esclarecedora descripción y repaso de la técnica de moda en la consulta de medicina estética.

Historia de los hilos en medicina estética

Aunque los hilos no llevan tantos años en las consultas de medicina estética, la sutura de Polidioxanona fue desarrollada en los años 70. Es sintética, biodegradable y la más segura. Juega un papel muy importante en la formación de colágeno. Se mantiene durante unos 6 meses y después se convierte en agua y dióxido de carbono y se absorbe completamente sin ningún residuo a través del proceso de hidrólisis.

Dependiendo de la zona a tratar (frente, ojos, mejillas, labios, óvalo facial) los hay de diferentes tamaños y formatos. Y según el grosor del hilo se colocan con aguja de punta afilada, cánula roma, cánula semi-cortante o con cánula en forma de L (L-Type).

Características comunes a todos los hilos: estimulación y/o sujeción

Los hilos están indicados para reafirmar la piel y combatir la flacidez, para rejuvenecer desde dentro hacia afuera.

Son biocompatibles, reabsorbibles, seguros y con resultados que duran entre 12 y 18 meses.

Los hilos son uno de los tratamientos más eficaces y revolucionarios de la medicina estética para rejuvenecer el rostro sin cirugía con unos resultados espectaculares y muy naturales.

Gracias a la Polidioxanona forman colágeno, por lo que reducen líneas, arrugas y pliegues y mejoran el aspecto, la elasticidad y la luminosidad de la piel.

Y además:

  • No son visibles ni a la palpación ni a la vista.
  • Tienen efecto lifting.
  • Se pueden combinar con otros tratamientos.

Todos los procedimientos requieren de habilidad, experiencia y conocimientos médicos específicos, por lo que deben ser realizados por un profesional formado en las diferentes técnicas.

Los efectos secundarios son mínimos: edema, enrojecimiento o algún hematoma que durarán alrededor de una semana.

Tras el tratamiento, el paciente puede volver inmediatamente a su vida normal. Lo que sí que hay que evitar es la práctica deportiva al menos durante una semana.

A partir de aquí, procedemos a enumeras los distintos tipos de hilos y para qué sirven y se utilizan.

Hilos Arpón: elevación de cejas, técnica Fox Eyes

Características de los hilos.
Son hilos gruesos que se colocan con cánula. Están dotados de anclajes en forma de punta de flecha a lo largo del hilo y de forma bidireccional simétricamente, lo que proporciona un anclaje más fuerte y sólido.

La técnica y resultados.
Como en casi todos los tratamientos con hilos, la combinación de técnicas da mejores resultados. En este caso, antes de colocar los hilos tensores Arpón, es recomendable que, 10 días antes, se haya realizado un tratamiento con toxina botulínica.

El objetivo es elevar el músculo orbicular para conseguir una apertura del canto externo del ojo y del párpado, además de atenuar las patas de gallo. Se pueden colocar de tres formas distintas para obtener también diferentes resultados, según el gusto y anatomía de la persona:

Se colocan dos hilos de forma paralela y vertical desde la cola de la ceja hasta el nacimiento del pelo para conseguir el efecto Fox eyes.
Si se prefieren ojos rasgados o almendrados, se colocan también dos hilos de forma paralela desde la cola de la ceja hasta el nacimiento del pelo, pero esta vez lo más horizontales posibles.
Se pueden combinar las dos técnicas introduciendo los hilos en forma de “V”.

Hilos Tornado: tensado del párpado inferior

Características de los hilos.
Son hilos monofilamento, enroscados sobre la propia aguja, diseñados para generar una mayor estimulación de colágeno y elastina. Su objetivo es regenerativo, no tensor, ya que mediante el proceso de hidrólisis que genera, aporta un aumento de la síntesis de colágeno en las diferentes capas de la dermis activando el riego sanguíneo y linfático, aportando a la piel luminosidad, tensión y recolagenización.

La técnica.
Los hilos tornados se distribuyen siguiendo un patrón similar a una malla, con una aguja fina que sirve de guía a nivel del tejido celular subcutáneo en profundidad y de forma uniforme. El trazado de los hilos puede ser recto, en forma de “u” o en “x”.

Se implantan sin anclajes ni suturas, de forma muy sencilla y rápida. No se detectan ni al tacto ni a la vista.

Hilos Monofilamento: primeros signos de flacidez en mejillas, ovalo facial y cuello.

Características de los hilos.
Estimulan la piel para crear nuevo colágeno y fibroblastos. El resultado es una piel más elástica y brillante.

La técnica.
Al igual que los hilos 'Tornado', los hilos monofilamentos se implantan sin anclajes ni suturas y se distribuyen siguiendo un patrón similar a una malla, con una aguja fina que sirve de guía a nivel del tejido celular subcutáneo en profundidad y de forma uniforme. El trazado de los hilos puede ser recto, en forma de “u” o en “x”. Se diferencian de los hilos 'Tornado' en que los primeros están enroscados sobre la propia aguja. Ambos son lisos, sin espículas ni arpones.

Resultados (Hilos Tornado e hilos monofilamento).
Son progresivos y naturales, en armonía con la fisonomía del paciente. Se puede ver el efecto a las tres semanas, mejorando continuamente y alcanzando la plenitud a los 3 meses. El resultado tiene una duración de hasta 12meses. El rostro adquiere un aspecto más descansado, sin cambios artificiales.

Hilos Tensores Espiculados: caída del contorno facial (descolgamiento de las mejillas, pérdida de definición de la mandíbula, flacidez del cuello)

Características de los hilos.
Son hilos más gruesos, con anclajes espiculados para aportar mayor tensión y traccionar el tejido.

Las espículas son bidireccionales, colocadas de forma asimétrica en 360º a lo largo de todo el hilo para desarrollar diferentes puntos de anclaje en la línea de tensión.

La técnica.
Al tener los hilos mayor grosor se colocan con cánulas en vez de con agujas, procedimiento menos agresivo para el paciente. Los hilos se insertan en la capa SMAS, la más profunda de la dermis, así se reposiciona el plano profundo, mejora el superficial y los resultados son más naturales.

Una vez introducidos traccionan y estimulan la estructura del tejido reactivando la red de colágeno de la piel. No se detectan ni a la palpación ni a la vista. La técnica de la implantación se individualiza para cada paciente en función de la edad, la fisonomía y el grado de envejecimiento.

Resultados.
Elevan y tensionan las estructuras faciales sin cambiar su contorno natural devolviendo juventud a la fisonomía del rostro. El organismo reabsorbe los hilos entre los 10 y los 14 meses, pero los resultados se dilatan hasta los 18 ó 20 meses gracias a los efectos de la fibrosis, son progresivos y naturales y comienzan a apreciarse a partir del mes o mes y medio de la colocación de los hilos.









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