El Dr. Vicente Lajo Plaza, licenciado en Medicina y Cirugía por la Universidad de Valencia, dirige la clínica que lleva su nombre, Centro Médico Estético Lajo Plaza con gran éxito desde el año 2005.
Una amplia y reconocida trayectoria a la que suma, otras distintas diplomaturas y especializaciones, además de variadas actividades.
Lajo Plaza es ponente habitual en numerosos congresos nacionales e internacionales. Añade a sus títulos el postgrado en Lipoplastia y Lipoescultura por la Universidad de Buenos Aires, además del Diploma, también de postgrado, por la Universidad Autónoma de Barcelona, en Medicina Antienvejecimiento 2004, XI Antiaging World Paris Conference. Formador habitual de los laboratorios Allergan, actualmente es uno de sus Local Ambassador.

Estamos entre los principales países en cuanto a protocolos de actuación y la capacidad clínica de nuestros especialistas; pero creo que en lo que aún sí estamos muy lejos de los países a la cabeza es en la demanda y consumo de tratamientos medico estéticos.

A todo ello une su experiencia y labor en el Centro Lajo Plaza, por lo que hablar con él supone la oportunidad de reconocer exactamente y realizar una perfecta radiografía de lo que acontece y se está realizando hoy día en Medicina Estética en nuestro país y también fuera de nuestras fronteras.
En España, este campo, posee la virtud de estar a la altura de cualquier otro de renombre, manejando técnicas destinadas al rejuvenecimiento mínimamente invasivo, la tendencia que impera en el campo de las intervenciones estéticas. Así, el doctor nos adelanta ya algunos de los procedimientos más exitosos de la medicina estética.
Es el caso de los rellenos dérmicos y la toxina botulínica para rejuvenecer el rostro y eliminar arrugas u ojeras, que atrás dejaron a las prótesis y a los labios permanentes de silicona, por otro lado, totalmente inexpresivos.
Pero no sólo de ácido hialurónico y toxina botulínica vive la Medicina Estética. Asistimos a técnicas tan novedosas como Earfold, la prótesis que da solución a las comúnmente denominadas 'orejas de soplillo' sin necesidad de pasar por la otoplastia y, por lo tanto, por el quirófano. La papada, que "también tiene solución con Belkyra (ácido desoxicólico), sin tener que recurrir a una liposucción que en esta zona conlleva tantos riesgos", asegura el especialista. Y, por último, en lo referido a tratamientos corporales, CoolSculpting que se presenta como un "tratamiento no invasivo revolucionario basado en la criolipólisis para la grasa localizada y que, aunque no sea el sustituto de la liposucción, en algunos casos sí que permite a hombres y mujeres perder esos acúmulos de grasa repartidos desde la barbilla hasta la rodilla y de forma permanente. De ahí su éxito", incide Lajo Plaza.

Creo que la toxina botulínica, al menos así es en nuestra consulta, sigue siendo el tratamiento más demandado, junto con el ácido hialurónico. Hablamos de un medicamento con más de 30 años de experiencia en la medicina y 25 desde que se usó por primera vez con fines estéticos, esto le confiere unas garantías y una seguridad que ningún otro producto actualmente tiene.

Beautymed: ¿Es a tenor de todo lo dicho España un país a tener en cuenta en Medicina Estética? ¿Qué posición ocupa en cuanto a consumo, demanda y protocolos de actuación en estos momentos?
Lajo Plaza: Estamos entre los principales países en cuanto a protocolos de actuación y la capacidad clínica de nuestros especialistas; pero creo que en lo que aún sí estamos muy lejos de los países a la cabeza es en la demanda y consumo de tratamientos medico estéticos. Países como Corea del Sur llega a multiplicar por cinco la demanda de tratamientos estéticos en comparación con España, aproximadamente un 20% de los surcoreanos se han hecho algún tipo de procedimiento medicoestetico.

B.M.: Cada vez aparecen más tratamientos que evitan pasar por el quirófano, tal como usted mismo nos ha adelantado, incluso, para eliminar la papada o corregir las orejas de soplillo. ¿Los tratamientos no invasivos son una tendencia?
L.P.: Efectivamente. Muy destacado es el caso de la eliminación de la papada. Desde hace más de un año venimos trabajando con Belkyra (Ácido Desoxicolico). Un medicamento con propiedades adipocitoliticas, capaz de eliminar la población de adipocitos en la grasa de la papada, y consiguiendo con ello unos resultados definitivos a la hora de hacer desaparecer esa zona tan inestética en muchas mujeres y hombres, con independencia de su peso. Y sí, desde hace ya unos cuantos años observamos una tendencia cada vez mayor en nuestros pacientes hacia tratamientos menos invasivos, y con reincorporación inmediata a su vida social. Hoy en día tratamientos como el ácido hialurónico o la toxina botulínica son el grueso de trabajo de cualquier consulta de medicina estética en España, por sus buenos resultados y por lo poco invasivos de estos procedimientos.

Hemos pasado de usar la toxina botulínica exclusivamente para eliminar las arrugas de expresión en el entrecejo a miomodular la relación entre los músculos del tercio superior del rostro, actuando en el balance de los mismos, mejorándolo y dando un aspecto mucho más fresco y rejuvenecido a nuestros pacientes.

B.M.: Parece que nos centremos siempre y principalmente en facial, pero la Medicina Estética y el Antiaging es una cuestión también de preservación y rejuvenecimiento del cuerpo. ¿Los rellenos están también indicados en corporal? ¿Cuándo y en qué casos?
L.P.: Existen algunos filler en el mercado que tienen indicación en corporal, como algunos ácidos hialurónicos con indicación, en ficha técnica, para rejuvenecimiento intimo femenino o voluminización de zonas corporales.

B.M.: ¿La toxina botulínica sigue siendo la reina?
L.P.: Creo que la toxina botulínica, al menos así es en nuestra consulta, sigue siendo el tratamiento más demandado, junto con el ácido hialurónico. Hablamos de un medicamento con más de 30 años de experiencia en la medicina y 25 desde que se usó por primera vez con fines estéticos, esto le confiere unas garantías y una seguridad que ningún otro producto actualmente tiene.

Hoy en día tratamientos como el ácido hialurónico o la toxina botulínica son el grueso de trabajo de cualquier consulta de medicina estética en España, por sus buenos resultados y por lo poco invasivos de estos procedimientos.

B.M.: La toxina botulínica cada vez se aprueba para más usos. ¿Cómo ha evolucionado este tratamiento?
L.P.: Actualmente la toxina botulínica tiene mas de 11 indicaciones diferentes en distintas especialidades, y otras tantas en fase de estudio clínico que vendrán en los próximos años. En nuestra especialidad, su evolución es constante y seguimos aprendiendo de su uso en nuestros pacientes. En este tiempo hemos pasado de usarla exclusivamente para eliminar las arrugas de expresión en el entrecejo a miomodular la relación entre los músculos del tercio superior del rostro, actuando en el balance de los mismos, mejorándolo y dando un aspecto mucho más fresco y rejuvenecido a nuestros pacientes. Ya no se busca un bloqueo total de esa musculatura sino rebalancear las fuerzas entre estos músculos, modificando la apariencia de los párpados, la apertura de los ojos y el posicionamiento de las cejas. Buscamos un efecto más natural, que se note menos el tratamiento; pero pensando siempre cómo a largo plazo nuestros tratamientos van cambiando el aspecto anatómico del tercio superior del rostro.

B.M.: ¿Hacia dónde apunta el futuro más inmediato de la Medicina Estética?
L.P.: Creo que el futuro pasa por un conocimiento mejor de cómo nuestros tratamientos transforman el escenario, y cómo ese escenario hace que nuestros pacientes disfruten de un mejor paso del tiempo en sus tejidos y en sus facciones. Los actuales tratamientos con ácido hialurónico o con toxina botulínica, sabemos ahora, tras años de aplicarlos que provocan cambios, no solo por su acción, sino por cómo influyen en su entorno. Cada vez que hacemos un soporte en el rostro de nuestros pacientes con Ácido Hialurónico, sabemos que modificamos la fuerza de los músculos de la zona. Unas veces los potenciamos y otras los debilitamos, en función de la profundidad de nuestro depósito (por encima o por debajo del músculo). Esto, que es un concepto muy complejo, es ahora cuando empezamos a entenderlo y a aplicarlo, de ese modo podemos llegar mucho mas lejos en los resultados, alcanzando un nivel de excelencia altísimo en nuestros pacientes. Con la toxina botulínica también vamos aprendiendo a reeducar, no sólo a los músculos, sino también la mímica de nuestros pacientes, lo que genera cambios sostenidos independientemente de la duración del tratamiento.









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