La cirugía estética no ha parado de crecer en los últimos años, y entre todas las prácticas que se realizan, las que más han aumentado son las que se efectúan en el contorno de los ojos. Según la Sociedad Internacional de Cirugía Plástica y Estética (ISAPS), en 2017 se realizaron 10.766.840 intervenciones en todo el mundo.

Además de la cirugía de mama y la liposucción (primera y segunda en número de intervenciones, respectivamente), la blefaroplastia se alza como tercera clasificada, con un 12,5% del total. Una clara muestra de la creciente preocupación por la importancia de la mirada en el aspecto estético del rostro.

No en vano, esta operación elimina o disminuye las bolsas de los ojos, además de corregir las ojeras. Elimina el exceso de piel y mejora la tersura de la misma. Según Jordi Mir, cirujano en Clínicas Dorsia, el resultado final es una cara más descansada, con un aspecto más juvenil en la mirada, y, por lo tanto, en todo el rostro.

El tratamiento quirúrgico del contorno de ojos puede realizarse de manera aislada o como parte de una intervención de lifting facial, en cuyo caso también se tratan las denominadas 'patas de gallo'. También puede tener como objetivo corregir problemas de visión causados por la caída del párpado superior, que en algunos casos interfiere con la visión, especialmente en varones de más de 35 años.

La blefaroplastia ha crecido en los últimos años, esto es una clara muestra de la creciente preocupación por la importancia de la mirada en el aspecto estético del rostro.

En cuanto a las ojeras, la hipertrofia de grasa y el exceso de piel deben tratarse quirúrgicamente, pero otros problemas tienen soluciones menos invasivas, como la carboxiterapia, especialmente indicada para devolver el color natural en ojeras oscuras; la aplicación de plasma rico en plaquetas, para hidratar, eliminar la flacidez y mejorar el color; complejos con vitaminas y ácido hialurónico no reticulado para un mejor aspecto global, etc.

También se recomienda el uso de cosméticos de calidad y una buena higiene como medida de prevención. Entre ellos, destacan el agua micelar, los sérums para desmaquillar y las cremas hidratantes ricas en ácido hialurónico y vitamina C. Todo ello sin olvidar la necesidad del descanso, una buena alimentación y evitar el consumo de tabaco y el alcohol, limitando, en la medida de lo posible, la exposición a otros factores ambientales dañinos.









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