Con la llegada del verano aumenta la demanda de tratamientos de Medicina Estética, pero también es un buen momento para recordar la importancia de acudir únicamente a centros sanitarios autorizados y profesionales cualificados. La Sociedad Española de Medicina Estética (SEME) lleva años alertando sobre el intrusismo profesional y los riesgos que supone someterse a procedimientos médicos fuera del ámbito sanitario. Elegir correctamente dónde y con quién realizar un tratamiento es una cuestión de salud y seguridad.
La importancia de elegir un centro autorizado
En los meses previos a las vacaciones muchas personas deciden realizarse tratamientos para mejorar su aspecto. Esta mayor demanda puede favorecer la aparición de ofertas en centros no autorizados o en establecimientos que carecen de los permisos necesarios para realizar procedimientos médicos. Algunos tratamientos estéticos son actos médicos y, por tanto, deben ser realizados exclusivamente por médicos debidamente colegiados, en instalaciones sanitarias autorizadas y con todas las garantías de seguridad para el paciente.
Los centros de estética desempeñan un papel importante en el cuidado de la imagen personal, pero los procedimientos de Medicina Estética que implican el uso de medicamentos, productos inyectables o técnicas invasivas deben ser realizados por profesionales médicos con la formación adecuada. Antes de someterse a cualquier tratamiento conviene comprobar que el centro dispone de autorización sanitaria, que el profesional se identifica como médico y que se proporciona información clara sobre el procedimiento, el consentimiento informado y el seguimiento posterior.
La SEME también recuerda la importancia de extremar la precaución ante determinadas ofertas de turismo estético o promociones que prometen resultados rápidos a precios muy inferiores a los habituales. Antes de viajar o aceptar una oferta conviene informarse sobre la cualificación del profesional, las garantías del centro y la posibilidad de realizar un seguimiento adecuado tras el tratamiento. Una decisión basada únicamente en el precio puede aumentar el riesgo de complicaciones y dificultar su posterior atención médica.