Las bolas de Bichat se escapan del quirófano
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Las bolas de Bichat son dos bolsas de grasa encapsulada situadas en la región de la mejilla inferior. Suelen tener un volumen de alrededor de 10 cc y un peso de 9 gramos. A pesar que su tamaño no es excesivamente grande, suponen un gran problema estético ya que por su posición, entre la mejilla y el tercio inferior del rostro, engordan el rostro y lo hacen, a la vista, poco armónico.
Proceso mínimamente invasivo
Hasta ahora, la bichectomía (extracción de las bolas de Bichat mediante cirugía) era la única vía para afinar los contornos del rostro y marcar los pómulos y deshacernos de las mismas. Aunque no se trata de una intervención larga ni peligrosa, se lleva a cabo con anestesia local, sí hay que realizar un incisión de 1,5 cm en el lado interno de cada una de las mejillas. Y aunque el paciente se puede incorporar a su vida cotidiana de inmediato, las molestias son notables durante los días posteriores.
Acabar con todos estos inconvenientes y dar respuesta a quienes por un u otro motivo no desean pasar por quirófano es tarea de la medicina estética. Y en este caso es la doctora Pilar Benito quien nos avanza y detalla su método mínimamente invasivo para acabar con estas antiestéticas bolas, las bolas de Bichat.
"Postrolane ha cambiado el abordaje de las bolas de Bichat", asegura Pilar Benito. Redefine la papada y define la línea mandibular, a la vez que dicho activo está especialmente indicado para disolver la grasa acumulada en el interior de las mejillas. "Se trata de un gran avance, ya que además de 'adelgazar' el rostro, provoca una retracción de la piel. Se trata de in inyectable lipolítico de 'efecto retard' a base de péptidos biomiméticos que provocan la eliminación de la grasa a nivel local", explica la especialista.
En Postrolane se da un cóctel explosivo de activos, nunca mejor dicho, para hacer desaparecer la grasa. Se trata principalmente de:
- Nanopéptido-32. Promueve los ciclos metabólicos de la glicolisis.
- Pentapéptido-43. Disminuye la lipogénesis y promueve la lipolisis.
- Tripéptido-41. Estimula la lipolisis y acelera la regeneración celular.
- Octapéptido-11. Mejora el aspecto y el tono de la piel.
Protocolo de actuación y resultados
El producto se inyecta a nivel subcutáneo en el tejido adiposo, directamente en la zona a tratar.
Lo recomendable es hacer depósitos de 0,2 cc de producto por cada centímetro de piel.
No se trata de una técnica dolorosa y no es necesario aplicar anestesia.
La sesión tiene una duración aproximada de 30 minutos.
Solo en algunas ocasiones puede aparecer un ligero hematoma que desaparecería en pocos días.
Se necesitan tres o cuatro sesiones que deberían espaciarse un mínimo de dos semanas y a partir de la segunda ya se apreciarían los resultados.
Además de la reducción de grasa y la definición del pómulo, se aprecia también una mejora la de la hidratación, la elasticidad y la turgencia de la piel.
Los resultados son duraderos mientras no se produzca un aumento de peso.
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