La separación entre los incisivos centrales superiores se conoce como diastema, y se trata de un rasgo típico de los niños en época de crecimiento, cuando las piezas dentales definitivas aún no han salido en su totalidad y, por así decirlo, van buscando acomodo en la boca.

Sin embargo, esta característica, que normalmente desaparece con el tiempo, a veces se mantiene hasta la edad adulta, y muchas celebridades la conservan en vez de tratarla, por una cuestión fundamentalmente estética, ya que aporta al rostro un aspecto aniñado. Hay incluso personas que se someten a ortodoncias con el objetivo de obtener artificialmente esa separación.

El 'diastema' es un rasgo típico de los niños en época de crecimiento, cuando las piezas dentales definitivas aún no han salido en su totalidad.

No obstante, se trata de una moda que puede implicar algunos peligros para la salud bucodental, especialmente en lo que se refiere a encías, riesgo de caries e incluso problemas al hablar o para morder correctamente los alimentos.

Desde la clínica dental Ferrus & Bratos, formada por especialistas en todas las áreas de la odontología (ortodoncia, implantología, periodoncia, estética y conservadora, aclaran que los diastemas no siempre tienen por qué provocar problemas, sobre todo si se mantienen buenos hábitos de higiene, pero aún así es recomendable una visita al odontólogo para valorar cada caso en particular.

En cuanto a los tratamientos posibles para corregir este pequeño defecto, es necesaria una evaluación previa encaminada a determinar la mejor solución. Normalmente las técnicas necesarias pueden ser la ortodoncia, las carillas dentales, los implantes, las coronas y puentes y, en ocasiones, puede ser necesario practicar una frenectomía, cuando el frenillo labial es demasiado abultado.

A pesar de que el diastema se ha convertido en una seña de identidad para algunas personas y en una tendencia inspirada por modelos y celebridades, los especialistas recuerdan que cada sonrisa es única y que las decisiones estéticas deben ir siempre acompañadas de una valoración profesional. Lo que en unos casos puede ser simplemente un rasgo distintivo, en otros puede ocultar alteraciones funcionales que conviene tratar.

Por ello, antes de plantearse cerrar o incluso crear un diastema con fines estéticos, resulta fundamental acudir a una revisión odontológica que permita determinar el origen de esta separación y sus posibles consecuencias a largo plazo. Un diagnóstico adecuado ayudará a elegir la opción más segura y beneficiosa para la salud oral.

En cualquier caso, la creciente popularidad de esta característica demuestra cómo los cánones de belleza evolucionan con el tiempo. Las redes sociales y la visibilidad de modelos, actores e influencers han contribuido a normalizar rasgos que durante años fueron considerados pequeñas imperfecciones, convirtiéndolos en símbolos de personalidad y autenticidad. Los expertos insisten, sin embargo, en que cualquier tendencia estética debe estar supeditada a la salud bucodental, garantizando siempre el correcto funcionamiento de la dentadura y el bienestar del paciente.









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