Es una de las mujeres que más sabe de belleza. Especialista en Medicina Estética y Coaching Nutricional en Clínica Lajo Plaza, la Dra. Paula Rosso se ha convertido en uno de los nombres imprescindibles a la hora de hablar de filosofía antiaging y los secretos mejor guardados del antienvejecimiento.
Con un extenso currículum y amplia y alababa trayectoria, lo suyo, según ella misma confiesa, es la medicina preventiva, es decir, el abordaje global de la belleza en el que cómo nos cuidamos por dentro influye y repercute directamente en nuestro exterior.
Dada su valía y actividad, nadie mejor que ella y con ella para hablar de lo último en medicina estética, belleza y eterna juventud.

Me gusta el trato con los pacientes, el punto artístico de lo que hacemos. Me gusta ver cómo los pacientes se ven mejor y se sienten más seguros.

BeautyMed: ¿Cuál ha sido el gran hito estético este año a nivel facial?
Paula Rosso: Este año hemos empezado a trabajar con el ácido desoxicólico en la papada (belkyra) con excelentes resultados. Es un tratamiento para la grasa localizada submentoniana, que cuenta con la aprobación de la FDA y que en dos a cuatro sesiones redefine de forma definitiva esta zona, que envejece mucho y desdibuja el óvalo facial.

B.M.: ¿Y a nivel corporal?
P.R.: Los hilos tensores siguen siendo una herramienta superválida. Sobre todo si los combinamos con distintas tecnologías, en nuestro caso, la tecnología neodimio yag del láser Fotona.

B.M.: ¿Es cierto que los hilos de polidioxanona son la panacea estética y pueden sustituir todo lo demás?
P.R.: Para nada. Han llegado para quedarse con nosotros porque son un tratamiento básico para combatir la flacidez. Pero no reemplazan ni por asomo a la toxina botulínica, que neuro modula, ni al ácido hialurónico, que hidrata y reposiciona los volúmenes.

En general me cuido mucho, pero sobre todo, lo que hago es seguir una alimentación muy ordenada, controlada y variada y con rituales de belleza caseros diarios

B.M.: ¿Qué es lo que más preocupa actualmente a las pacientes que acuden a vuestra clínica?
P.R.: Por suerte, nuestros pacientes confían mucho en nuestro criterio, y más que pedir tratamientos concretos, saben que lo mejor es que charlemos con ellos sobre lo que les preocupa, lo que nosotros vemos y lo que podemos hacer para mejorar a corto, medio y largo plazo. Pero a grandes rasgos, se puede decir que las arrugas de expresión y la flacidez son dos temas a tratar en nuestra consulta diariamente.

B.M.: ¿Cuál es la tecnología más avanzada actualmente, y de cara al verano, para quemar grasa corporal?
P.R.: El ácido desoxicólico es un fármaco que resuelve de manera definitiva los acúmulos de grasa localizada, efectivamente. A nivel de tecnología, el láser Lipólisis es un símil para zonas localizadas.

B.M.: ¿Y para reafirmar?
P.R.: El láser, en este caso el Fotona en su modo neodimio yag, es efectivo, seguro, y muy bien tolerado para tratar zonas con flacidez. Estoy encantada con los resultados, y sobre todo, porque se puede hacer en cualquier época del año.

Una alimentación sana y equilibrada es algo que se refleja directamente tanto en el cuerpo como en el rostro.

B.M.: ¿Qué tratamiento puede recomendarnos en cada etapa de la vida para no tener que pasar o retrasar el paso por el quirófano?
P.R.: Lo mejor es centrarse en cada década. A los 20 años, los tratamientos de hidratación de la piel es lo recomendado. Nosotros los realizamos con Volite, que tiene una duración óptima como para hacerlo únicamente dos veces al año. Aporta jugosidad a la piel sin cambiar los rasgos faciales. A los 30 ya debemos preocuparnos por las primeras arrugas de expresión y es con la toxina botulínica con lo que vamos a prevenir la formación de las primeras arrugas. Una vez cumplidos los 40 hay que prestar especial atención a los primeros signos de flacidez cutánea y reforzar la zona del óvalo facial con hilos de polidioxanona y tratamientos reafirmantes a base de láser.
A los 50, probablemente necesitemos ya reposicionar los volúmenes perdidos con ácido hialurónico de mayor grado de reticulación, que reposicionen los rasgos. Ya a los 60, hay que prestar atención a todo lo anterior y no olvidar nunca tratar las pigmentaciones cutáneas, que hacen aparentar más edad de la que se tiene.

B.M.: ¿Cómo se cuida la doctora Paula Rosso?
P.R.: En general me cuido mucho, pero sobre todo, lo que hago es seguir una alimentación muy ordenada, controlada y variada y con rituales de belleza caseros diarios que no podemos dejar de hacer como la limpieza y la hidratación de la piel. Una o dos veces al año realizo los tratamientos médico estéticos que necesito en función a cómo me vea, y cada dos meses regalo a mi piel una oxigenación facial.

B.M.: ¿Qué es lo que más le gusta de ser médico estético y nutricionista?
P.R.: ¡Todo! Me gusta el trato con los pacientes, el punto artístico de lo que hacemos. Me gusta ver cómo los pacientes se ven mejor y se sienten más seguros. Y me encanta este momento profesional por el que atravieso, que es una mezcla de madurez en el trabajo y tener a la vez ganas de hacer muchas cosas al mismo tiempo.

Nuestros pacientes confían mucho en nuestro criterio, y más que pedir tratamientos concretos, saben que lo mejor es que charlemos con ellos sobre lo que les preocupa, lo que nosotros vemos y lo que podemos hacer para mejorar a corto, medio y largo plazo.

B.M.: ¿Qué se cuece en los congresos médicos?, ¿qué está por venir?
P.R.: El rejuvenecimiento vaginal cada vez es más popular en este tipo de congresos. Pienso que por su simpleza y por su alta eficacia en la resolución de los diferentes síntomas que presenta la mujer post parto y post menopausia. Creo que hasta hace poco tiempo era un tema tabú o con difícil solución y que ahora mismo está en auge.

B.M.: Como experta en nutrición, ¿hasta qué punto cree que sin una alimentación saludable no hay tratamiento corporal o facial que valga?
P.R.: Una alimentación sana y equilibrada es algo que se refleja directamente tanto en el cuerpo como en el rostro.

B.M.: ¿Cuáles serían los alimentos de consumo obligado?
P.R.: En primer lugar, las proteínas en general. Se nota mucho la flacidez en pacientes carentes de proteínas en su dieta. También las frutas y verduras por las vitaminas y minerales que aportan. Los ácidos grasos saludables como el aceite de oliva y los frutos secos. La fibra, en todas sus formas (verduras, cereales, frutas…) para tener un intestino sano y que funcione correctamente. Y semillas, que aportan grandes fuentes de micronutrientes y son muy bajas en calorías.









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